Varios de nosotros ya habíamos estado tocando en Soria, la verdad esque estos sorianos son de lo que no hay, ¡se toca una barbaridad! Es increíble como les gustan las charangas por aquella zona. Esta vez no íbamos a Soria capital, si no a Almazán un pueblo algo más al sur que la propia capital soriana.

Fuimos en sustitución de la Txaranga de Ablitas, que se encontraba tocando en Tarazona, así que no estuvimos la feria completa, únicamente los 4 primeros días. Allí lo que hacen es una asociación de peñas y entre varias peñas contratan lo que son las charangas. Lo que no entendimos muy bien es porque nosotros sólo fuimos 8 músicos y las demás charangas como la Charanga de Soria, 11 o 13 según el día e incluso la charanga Joven Mafia de Toledo hubo un día que reclutó a 17 o 18 músicos. Desde aquí queremos mostrar públicamente nuestro agradecimiento a la “Joven Mafia” por la ayuda que nos prestaron dejándonos una caja después de que Javi rebentara el parche percutor de su premier 2000, ya que únicamente tenía recambio para el bordonero y hubiésemos tenido que ir hasta Soria para comprar otro parche si no llega a ser por ellos. ¡gracias!

Siendo sinceros vinimos algo quemados por las horas que allí tuvimos que tocar y lo peor de todo sin tener muy claro a quien hacer caso, allí nadie sabía nada, no había un presidente de peña claro al que seguir, si tocar aquí, tocar allá, si ir allí o al otro sitio, terminar a una hora u otra… etc, no estuvieron muy pendientes de nosotros la verdad.

Sin embargo, algunos de nosotros nos traemos un muy grato recuerdo por algunas de las personas que conocimos allí, desde aquí queríamos mandar un cariñoso saludo a una de las peñas que mejor se portó con nosotros, la peña “La Chopera”, que al final resultó que no era de la asociación de peñas, cosas de la vida… jeje.

Por otro lado uno de nuestros componentes que había estado en Almazán hace ya 7 años con la desaparecida charanga Misko’33 estuvo buscando a un componente de la también desaparecida Peña “El Kaos” pero sin éxito… ¡una pena!

En fin, no teniendo muy claro si volveremos o no por tierras admazantinas, nos despedimos con un abrazo para todos aquellos que tuvieron la consideración de que éramos una txaranga, estábamos trabajando, somos humanos y como todos, ¡tenemos que descansar!

Hasta siempre Almazán!